Si no calculé mal, lo que es común en mi, se cumplen 8 años de la despedida de Soda Stereo.
No soy un gran fan de la banda, pero lo fui en los primeros años de mi adolescencia. Soda me abrió la puerta al Rock y si bien el estilo de la banda durante los noventa no coincidió con mi evolución (por decirlo de alguna manera) musical siempre respeté a Cerati y compañía y, obviamente, no me perdí su último concierto.

Ahora que parece los tentaron para volver, al menos una tarde, vale recordar aquel recital que siempre se dudó en tildar como el último.