Parece que mis nuevos compañero de laburo tienen la costumbre de almorzar todos juntos, por lo menos los viernes.
Apevecharon la movida y nos invitaron a "los nuevos".
Entre los comensales había un fulano que, si bien no integra el sector, había sido invitado.
Antes de seguir una aclaración de índole personal: soy un tipo que prejuzga a la gente y, por defecto, todos me caen mal hasta que demuestren lo contrario. Salvo que mi intuición señale que esa persona me caerá bien. Ahi confio en mi intuición.
Bien, volvamos al almuerzo.
El fulano por defecto me cayó mal y mi intuición decía que me iba a caer peor.
El fulano habló durante todo el almuerzo, pretendió hacerse el gracioso sin decir nada gracioso y remarcó cada afirmación con un "te lo juro por Dios", como si a alguien le preocupara si era cierto o no lo que decía.
También estuvo bastante tiempo contando que no le gustaba mucho el ajo, pero si lo tenía que comer lo hacía. Y también eso lo juró por Dios.
Esto no es nada. El muchacho juega al rugby. De más está decir que a mi esa gente me cae mal. Rara excepción encontre a lo que acabo de afirmar.
Pero eso no es lo importante, lo que me sacó fue su exposición sobre "cómo debe jugarse al fútbol".
Porque no se priva de nada y también juega al fútbol.
En su diatriba se indignó con los jugadores que simulan, con la mala fe en el juego, con los que no saben chocar, defendió el juego fuerte sobre el bonito y criticó a Riquelme. Si, leyeron bien, hizo lo peor que un ser humano puede hacer cerca mio: criticó a Roman.
Después dijo que su equipo de fútbol, integrado por rugbiers no está de acuerdo con la forma en que se juega el fútbol porque es muy desleal. Ellos buscan transmitirle el honor, la hombría y el respeto que existe en el rugby.
Primero me cagué de risa y después salí de mi pasividad de "chico nuevo" y le expliqué que es parte del fútbol simular y tener picardía. Que no solo los jugadores argentinos simulan, sino que lo hacen todos (contra lo que él pensaba: en italia no te simula ninguno, dijo). Le expliqué que el fútbol es un deporte de juego, de creación y no de choque. Que el honor, la hombría y el respeto pasan por lugares mas trascendentes que una cancha de fútbol. Le enseñé que la pelota puede pasarse para atrás y para adelante, incluso para los costados (por ahí su equipo descendió en el torneo que juega en CUBA, CASI, POPI, o no se donde porque pasaban la pelota sólo para atrás) y le recomendé no volver a hablar mal de Riquelme mientras hubieran cubiertos sobre la mesa.
La charla de fútbol se cortó y seguimos con otros temas sobre los cuales tampoco nos pusimos de acuerdo.
Excelente, una semana en el Estudio y ya tengo un enemigo. De a poco esto se pone interesante.
7 comentarios
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Mi admiración hacia usted crece día a día. Me gusta eso de que la gente le caiga mal por 'defol'...
gracias! pero habiendo tanta gente que vale la pena admirar no ande gastando admiración por acá.
Además usted entendió el nombre del Blog sin ayuda... eso es admirable!
Como que es muy pronto para clasificarlo de enemigo ¿no cree usted? Siempre hay un tipo así cerca (a veces más de uno) en el trabajo o la escuela o el círculo social en que nos movamos. Y bueno, hay gente que no entiende de cosas como el fúlbol y aún así les da por hablar. Al final creo que el que queda en ridículo por sí mismo, aunque claro, debe ser un gusto poder evidenciarle.
Saludos.
Si, es mejor evidenciarlo. Y no, no es muy pronto: ya es mi enemigo, no hay vuelta atrás. Grrrrrrrrrrr!!! <----------- Ira desencadenada.
Yo tengo uno de esos en el estudio del que soy esclava... y tambien ha sido declarado enemigo desde el primer dia y no deja de superarse dia tras dia, tras lo cual se gano el mote de "el boludón"
Nuestras discusiones no giran entorno al fóbal sino a la música, tema harto sensible para mi. De entrada fue catalogado como non grato por categorizar a la musica en "nacional" e "internacional" (actitud miserable y misimunderil si las hay)
Cualquier persona que haga eso se merece nada mas que mi desprecio.
Que actitud desagradable esa de dividir las cosas nacionalisticamente.
Es como los que profesan: a mi no me gusta el cine nacional. O, en otro ejemplo: a mi no me gusta el cine francés, es aburrido. (lease con tono de burla infantil).
Lo de Rugbier pordría perdonarse, ahora la persona que critica a Riquelme merece quemarse en el infierno eternamente. O sal en la ensalada de frutas.