El sentido del humor de las personas se divide en SH (sentido del humor) activo y SH pasivo.

El primero implica la capacidad de generar humor. O sea: hacer chistes, dar respuestas rápidas, graciosas o ingeniosas, tener chispa (para usar un término coloquial), ser creativo. El segundo implica la capacidad de disfrutar del humor. Reirse de los chistes, comprenderlos, diferenciar un chiste o una ironía de aquello que no lo es. Se trata de ser receptivo al humor.

Veamos ejemplos: Un tipo al que le molestan las cargadas, cuando son ingeniosas, carece de SH pasivo.
Un tipo que las tolera y se divierte, lo tiene. Y si además sabe que responder y lo hace con creatividad, sin dudas, tiene SH activo.

¿Què pasa con las mujeres? Cuesta encontrar aquellas que porten ambos SH. Y digo más, escacean las del tipo SH pasivo (ni pensar con SH activo). Y esto no es machismo. No, para nada. No me mirés así ¿ves? te estás enojando, eso demuestra que lo que dije algo de cierto tiene.

A los chicos nos gustan las minas con sentido del humor y no es fácil encontrarlas. Pero, sépanlo, como las brujas: que las hay, las hay.
Por lo general, son del tipo SH pasivo. Cada tanto nos topamos con esas minas que saben disfrutar de un chiste, de una ironía, de una gastada. Que las divierte ver programas humorísticos no convencionales. Aclaro que salen de ese grupo programas como Videomatch, Midachi, CQC y algunos otros que, en mayor o menor medida, producen un humor básico, cursi y doñarosero.

Hablo de aquellas que saben encontrar humor en las pequeñas cosas. Qué decir de las que gustan del humor negro, ahí tenemos un bien escaso.

Lo más dificil, entonces, es encontrar mujeres con SH activo. Ojo, tampoco abundan los tipos así, pero creo que son más. Sabemos que no es fácil dar con una mina que te haga reir. Que sea ocurrente, que te sorprenda con una respuesta o con una anecdota. Porque, al fin y al cabo el humor se basa, en gran parte, en la sorpresa.

En mi vida me crucé con muchas minas con onda, con SH pasivo, pero muy pocas con un SH activo desarrollado. Será culpa del estrógeno, de los guardapolvos rosados del jardín o, como siempre, de la TV. No lo se.

Por lo pronto recomiendo:
1. Ver y leer a Woody Allen; 2. Ver los Simpsons, Padre de Familia y South Park; 3. Suspender Montecristo y novelas de producción nacional; 4. Consumir Leo Mashlia; 5. Una dosis de Chachacha cada 15 días mínimo. Eso para empezar.