Hoy me preguntaba: ¿Por què el último de la fila nunca sabe para que es la cola? ¿Qué hace el tipo ahí parado sin saber para qué?

¿Lo hace por deporte o espera una iluminación divina que le explique el para qué de la cola, el para qué de la vida y el séptimo nombre de Dios?

Dramatización:
Tipo que llega: perdón, ¿esta es la cola para pagar el ABL?
Tipo que está en la fila: ni idea, recién llego.

Movilizado por la duda, investigué:
¿Saben por qué el último de la fila no sabe para que es la cola? Simple: Porque éste le preguntó a su antecesor en el puesto quién tampoco lo sabía.

Se trata de un síndrome que afecta a los últimos de las filas.

Científicos de la Universidad de General Pringles (donde inventaron las famosas papas fritas) lo han denominado SUF -síndrome último de la fila-. Bueno, qué esperaban, son científicos no creativos publicitarios. Y lo explican de manera ilustrativa con el gráfico de la izquierda.

Para evitarlo, los más osados, no le preguntan al último. Ellos avanzan hasta el primero y, desconfiandos, lo esquivan y le preguntan directamente al que atiende la fila. "Es la única manera de superar el SUF", declaró el Dr. Olivera a una revista especializada.

De todas formas, los de Pringles insisten que la exposición durante un tiempo prolongado a la cola, siendo el último, hace que la memoria a corto plazo falle y el sujeto olvide para qué está en la fila.

Interesante.