Roger Waters: o de como un recital te puede dejar al límite de creer que ya no queda nada mejor sobre la tierra
¿Qué decir?
WOW!!!!
Creo que eso es suficiente.
Sms post RWT (Roger Water trip)
Arañita: Infartante
Enrico: No se como se sigue después de esto
Arañita: tiene razón
24cent.: (escribió un sms de dos carillas tratando de explicar lo que le pasaba, imposible transcribirlo. Solo espero que lo refleje en su blog).
Y yo, yo me pondría a decir que fue algo de otro mundo, algo alucinante. Desde la contundencia musical, desde la calidad del sonido, desde esas imágenes que te llevaban a través del universo Floyd, sin descansos, desde ese chanco rosa flotando sobre el estadio pintado con grafities (parece que lo agarraron los de quebracho, dijo CH.). Al tercer tema me arrepentí de no pagar esos obsenos 300 pesos y estar sentadito ahí adelante, a metros del escenario. Porque si desde la San Martín alta fue Im-pre-sio-nan-te, no me quiero imaginar lo que debe haber sido verlo desde ahí.
Waters, escuchame bien: volvé.
Si no fuera porque estoy de vacaciones y conectado vía Dial-up (si, viajé al pasado) escribiría mucho más sobre este show. Todavía cierro los ojos y veo escenas, todavía canto shine on you crazy diammond, todavía veo millones de lucecitas celestes y amarillas cubriendo todo el estadio en I wish you were here, todavía veo el prisma de dark side flotando sobre el escenario y ese arcoiris llenándome los ojos.
