Experimendo
El sábado pasado me arrimé al ND para ver a Alfredo Casero y su Experimendo. El gordo me puede y, claro, me cagué de la risa.
Es que me crié con el humor de De la Cabeza y Cha Cha Cha. Modalidad de hacer humor que impregnó a mi generación, o a parte de ella, porque convengamos que estos programas los veíamos una minoría. Y no quiero caer en la gran Fantino de hacerme el chico pobre del interior, pero allá se veía menos que acá.
Y digo que ese humor me marcó y nos marcó porque viéndolo al gordo en el teatro no podía más que sentirme identificado. Es que la formula Casero para el humor es la misma que usamos con mis amigos y que usan muchos, generalmente, gente que me simpatiza. Pongamos, también, para no ser injustos, en la misma bolsa a Todo por $2 y al novedoso Peter.
El show de Casero es un stand up comedy rodeado de delirios con olor a improvisación. Un constante juego con el público que revela una intimidad que, sin dudas, favorece el espectáculo. No faltan los videos con animaciones desquiciadas que van desde clásicos como el Gambertuli hasta la publicidad de un peluquero "que te la dá".
Dos horas de risas. Buena vibra, como dice esa radio que antes estaba bien y ahora no.
Esperemos tener Casero para rato, por lo pronto y para cubrir sus ausencias me compré el libro. Y rio, rio como el paraná.
Y esto que es puro ruock e inspiración para este blog.
